
Resulta paradójico. Madrid construyó una enorme presa para protegerse frente a los periodos de escasez, pero fue precisamente una sequía la que impidió estrenar el Embalse de Valmayor cuando terminaron las obras, a finales de 1975. Ese año y el siguiente, las precipitaciones fueron insuficientes para llenar el pantano y la calidad del agua tampoco era la más adecuada.
La sequía del 75 y 76
En junio de 1976, EL PAÍS hablaba de una de las mayores sequías conocidas hasta aquel momento, con al menos quince provincias gravemente afectadas. Madrid no se libró y los agricultores lo pagaron caro, a pesar de las ayudas públicas que se anunciaron.

En nuestro caso, como no llovía, el Aulencia no aportaba el agua necesaria para llenar el nuevo embalse recién construido.
El 9 de octubre de 1976, EL PAÍS titulaba: “La sequía impide la puesta en funcionamiento de la presa de Valmayor”. El periódico habló entonces con el director del Canal de Isabel II, quien confirmaba a este diario los motivos. A la falta de agua se sumaba además, la contaminación de las mismas.
Aguas contaminadas
La misma información de EL PAÍS advertía de los vertidos de aguas residuales procedentes de Collado Villalba y San Lorenzo de El Escorial y que terminaban en la cuenca que debía alimentar Valmayor.
El agua almacenada estaba destinada al consumo de Madrid y de su área metropolitana, por lo que aquellos vertidos podían ocasionar importantes problemas de calidad. Es decir, se levantó la presa y las conducciones pero faltaba un detalle importante: las estaciones depuradoras que debían evitar la llegada directa de las aguas residuales. El propio Canal de Isabel II reconoció en 1984, que se puso en funcionamiento el embalse sin contar con todas las garantías de calidad, lo que obligó a recurrir a sistemas de tratamiento muy costosos para sortear este problema.
Una gran obra para abastecer Madrid
El proyecto de ordenación del embalse fue aprobado por el Ministerio de Obras Públicas en mayo de 1971. Los anuncios publicados en la prensa de 1972 permiten seguir la pista del proceso administrativo de la construcción de Valmayor. Las relaciones de propietarios, parcelas y superficies afectadas aparecieron en periódicos como Pueblo, donde se comunicaron las expropiaciones de los terrenos.
La visita del ministro en 1972
El 19 de julio de 1972, cuando las obras se encontraban en plena ejecución, el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Fernández de la Mora, visitó la presa de Valmayor. La información apareció al día siguiente en el diario Mediterráneo.
La información menciona expresamente la torre de toma, la planta de machaqueo, las galerías, la cámara de válvulas, la ataguía, la escollera y la cantera de la que procedían los materiales. El granito del terreno fue utilizado para la presa y sobre ese material se asienta la pared principal que vemos desde Colmenarejo.
Os recomendamos la lectura de este resumen técnico de la obra que elaboraron los dos ingenieros responsables en 1973, antes de su finalización y en el que aparecen gráficos tan interesantes como el diseño interior de la torre. ¿Sabías qué esconde por dentro ese cilindro que vemos cada vez que pasamos por la carretera hacia Valdemorillo?
Lo que debes saber de Valmayor
▪️ Alcanza 60 metros de altura desde sus cimientos
▪️ El cuerpo de la presa tiene un volumen de 2,145 millones de metros cúbicos
▪️ La ejecución del cuerpo de escollera alcanzó un récord de velocidad en España.
▪️ En el momento de su construcción fue la presa de materiales sueltos más alta de España
▪️ El embalse tiene capacidad para almacenar 124,4 hectómetros cúbicos de agua
▪️ El embalse, construído en el cauce del Aulencia, se alimenta del río Guadarrama (a través de Las Nieves) y desde el 95 recibe aportes del río Alberche
▪️ Es el segundo embalse con mayor capacidad del sistema madrileño, solamente por detrás de El Atazar
Medio siglo después, cuesta imaginar este paisaje sin el Embalse de Valmayor. Sin embargo, las fotografías de las obras (recogidas en el trabajo técnico de los ingenieros y custodiadas en el archivo histórico del Canal) permiten reconstruir, a pesar de su baja resolución, el momento en el que el Aulencia todavía discurría por el fondo del valle y la construcción de la enorme presa, diseñada para proteger Madrid de la sequía.
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