Puente del Tercio al descubierto
La sequía de 2018 permitió ver una de las maravillas arquitectónicas de la zona
Las imágenes que acompañan este artículo muestran una escena poco habitual en el entorno del embalse de Valmayor: el histórico Puente del Tercio completamente visible bajo el cielo de marzo de 2018. Aquel año, la falta de lluvias provocó un importante descenso del nivel del agua y permitió redescubrir esta antigua construcción del siglo XVIII que normalmente permanece sumergida.
El vídeo, grabado con dron, ofrece una perspectiva privilegiada de uno de los vestigios históricos más curiosos de la zona. El puente, construido durante el reinado de Carlos III como parte del antiguo camino hacia El Escorial, quedó oculto bajo las aguas tras la creación del embalse en los años 70.
Durante semanas, senderistas y vecinos acudieron a la zona para contemplar una imagen que solo puede verse en periodos de fuerte sequía: el tablero de piedra emergiendo entre la tierra agrietada y las orillas retrocedidas de Valmayor.
Un puente del siglo XVIII bajo las aguas
El Puente del Tercio fue levantado hacia 1765 para salvar el arroyo del mismo nombre y facilitar el paso por el antiguo Camino Real. Construido en granito y de un solo arco, formaba parte de las infraestructuras impulsadas por la Corona para mejorar las comunicaciones entre Madrid y San Lorenzo de El Escorial.
Aunque no se trata de una gran obra monumental, sí posee un importante valor histórico y patrimonial para la zona de Colmenarejo y Valdemorillo.
La sequía dejó imágenes inéditas
La primavera de 2018 estuvo marcada por una acusada bajada del nivel del embalse, algo que permitió ver no solo el puente, sino también parte de la antigua calzada histórica.
Las imágenes aéreas grabadas entonces muestran con claridad la estructura y el entorno que normalmente permanecen ocultos bajo el agua. Muchos vecinos aprovecharon para pasear por el lugar y hacer fotos y videos.
Hoy, el Puente del Tercio continúa apareciendo ocasionalmente en épocas de escasez de lluvias, convirtiéndose cada vez que emerge en uno de los lugares más fotografiados del entorno de Valmayor.




