Parque Azul no solo es la urbanización más grande y antigua de Colmenarejo. Es reflejo también de toda una época. La transición, la clase media, la compra de una segunda vivienda en la sierra o en la playa… y los desarrollos urbanísticos impulsados por personas bien relacionadas con el poder de entonces.
Hemos encontrado este anuncio en la hemeroteca (Pueblo 11 de julio de 1975) y lo queríamos compartir con vosotros. Así se promocionaba esta “ciudad” en el “campo”. Decía la promotora entonces: “Lujo en plena naturaleza”. En los diarios de la época aparecen durante ese año numerosas referencias al proyecto, incluso con anuncios a toda página.
Financiación a 12 años
El reclamo publicitario describía viviendas con amplios salones, chimenea francesa, varios dormitorios y cuartos de baño. Todo a medio camino entre Galapagar y El Escorial. Pero el verdadero atractivo se encontraba fuera de los pisos: la urbanización contaría con supermercado, piscina, polideportivo y amplias zonas comunes. No decía nada de unas vistas inmejorables y de una ubicación privilegiada pero eso hoy lo sabemos todos.
“Porque a todos nos gusta el campo, por supuesto. Pero eso sí, a la hora de la verdad, lo que más nos gusta es un salón muy amplio con chimenea francesa, muchos dormitorios y cuartos de baño”
Las viviendas podían financiarse a doce años y los interesados tenían la posibilidad de visitar un piso piloto todos los días, en horario de mañana y tarde. La comercialización corría a cargo de Inmobiliaria Norte-Sur, S. A., que tenía su oficina de venta en la calle Lagasca de Madrid.
Un publirreportaje publicado el 1 de marzo de 1976 en La Hoja del Lunes de Madrid presentaba Parque Azul como el lugar donde, “a solo 36 kilómetros de la Puerta del Sol, los relojes marchan más despacio”. Bajo la apariencia de la crónica de un padre que descubría Colmenarejo por casualidad, la promoción vendía una vida tranquila en contacto con la naturaleza. Un lugar al que los vecinos acudían en verano y en Navidad.
Un proyecto para 400 viviendas
El proyecto original se inscribió en el registro en 1974 y precisamente en la sección de finanzas de Pueblo se hablaba de Parque Azul como uno de los proyectos estrella de la inmobiliaria.

Pero la verdadera dimensión de Parque Azul aparece documentada un par de años después. En julio de 1976, el Boletín Oficial del Estado publica la solicitud presentada por Moisés Lombana Arigita, director general de Inmobiliaria Norte-Sur, para instalar una red centralizada de gas propano que muchos años después fue sustituida por la conexión a la red de Gas Natural.
La instalación proporcionaba calefacción y suministro doméstico a 400 viviendas. La cifra permite comprender la magnitud que tenía la operación inmobiliaria para el Colmenarejo de aquellos años que con Parque Azul, el municipio podía llegar a doblar su población que en el 75 era de 1.341 habitantes.
El proyecto contemplaba dos grandes depósitos enterrados, de 59.080 litros cada uno, además de vaporizadores, tuberías generales y acometidas hasta los diferentes edificios.
En 1997 además se autorizó una línea eléctrica de 20 kV para alimentar el centro de transformación que daba suministro la urbanización.
Veinte bloques dispuestos en abanico
La urbanización se fue levantando por fases hasta completar prácticamente el proyecto original. Actualmente, cuenta con una veintena de bloques y unos 400 pisos.
Más de medio siglo después sigue siendo una referencia y lugar de residencia habitual para decenas de familias que ya no viven aquí de forma esporádica.










