La noche que un vecino de Colmenarejo descubrió un cometa
Hace más de un siglo, el médico Arturo Bernard Acín, encontró en el cielo algo extraordinario
Arturo Bernard Acín llegó a Colmenarejo en 1919 después de ejercer como médico en Moralzarzal. Pero la medicina no era su única pasión. Desde joven sentía una enorme curiosidad por las estrellas y dedicaba buena parte de su tiempo a observarlas.
En su casa de Huesca llegó incluso a instalar un curioso mecanismo que, mediante una lente y pólvora, se disparaba automáticamente a las doce en punto, cuando el Sol pasaba por el meridiano. Más tarde estudió Náutica en Barcelona, unos conocimientos que también alimentaron su interés por la astronomía.
En Colmenarejo encontró un lugar perfecto para continuar con su afición. Vivía en una casa de piedra situada en la carretera de Galapagar, muy cerca de la plaza, y en su terraza tenía instalado un pequeño telescopio de apenas 50 milímetros.
Casa del médico Arturo Bernard Acín, publicada por el doctor Venancio Díaz Castán y extraída del boletín ASTER (1953). La casa estaba en la carretera de Galapagar, cerca de la plaza y fue derribada en los años 80.
La tarde del 12 de octubre de 1923, hizo historia
Mientras observaba estrellas variables en la constelación de Unicornio, Bernard descubrió un objeto que no había visto antes. No era una estrella: se movía. Todo indicaba que acababa de encontrar un cometa.
Quiso comunicarlo inmediatamente, pero en aquel Colmenarejo no había teléfono. Tuvo que desplazarse hasta Galapagar para contactar con el Observatorio Astronómico de Madrid. También escribió a observatorios de Francia, aunque las cartas tardaron varios días en llegar.
Dos días después, el astrónomo soviético Aleksandr Dmitrievic Dubiago observó también el cometa desde el observatorio de Kazán. Aunque Bernard lo había visto primero, las dificultades para comunicar el descubrimiento hicieron que acabara recibiendo el nombre de C/1923 T1 Dubiago-Bernard.
Casi un desconocido
Bernard murió en Madrid en 1935 y, con el paso del tiempo, su figura quedó prácticamente olvidada. Pero Colmenarejo todavía conserva una pequeña huella de aquel vecino. Una placa recuerda hoy el lugar donde estuvo su casa, en la calle de los Cruces, número 1.

Así que cuando este miércoles levantemos la vista para disfrutar del cielo, quizá podamos acordarnos de él. Porque mucho antes de que existieran aplicaciones para localizar constelaciones o telescopios al alcance de cualquiera, un vecino de Colmenarejo miró hacia arriba y dejó su huella entre las estrellas.
ℹ️ Descubre más sobre Arturo Bernard Acín en este interesante artículo que escribió Venancio Díaz Castán, don Venancio, médico en Colmenarejo durante años y después en el Centro de Salud de Galapagar.
¿Se podrá ver el eclipse desde Colmenarejo?
Este mes tenemos muchos eventos preciosos para mirar al cielo que, la verdad, lo tenemos un poco abandonado. El momento más importante del año sucederá el próximo miércoles 12 de agosto de 2026 dónde la Península Ibérica vivirá un fenómeno histórico: el






