“La reacción de los vecinos fue de salir a la puerta, mirar sus casas, preguntase unos a otros qué tal estaban y volver al interior enseguida, porque la noche estaba fría”. Así informaba la agencia Servimedia la mañana del 28 de noviembre lo que había ocurrido la noche anterior en Colmenarejo.
Aquel día la tierra tembló aquí y los efectos de un terremoto se dejaron sentir en buena parte de la sierra. No era la primera vez y eso fue lo que provocó mayor intranquilidad.
Diez días antes, pasadas las cuatro de la tarde, se había vivido una situación parecida. Contaba Luis Fernando Durán en su crónica en El Pais como ese primer seismo se había notado “en Collado-Villalba, Torrelodones, La Berzosa, Hoyo de Manzanares, Cercedilla, Soto del Real y Galapagar”.
También lo notamos aquí. ABC recogió el testimonio de vecinos que aseguraban que en sus casas se habían movido lámparas y sillas y que el temblor había durado unos cinco segundos.

El epicentro del primer temblor se situó inicialmente en Cercedilla pero finalmente el Instituto Geográfico Nacional lo registró en Galapagar con una intensidad de 3,3. Según las noticias publicadas en la prensa de papel al día siguiente, las centralitas de la Guardia Civil recibieron cientos de llamadas. El propio Instituto remitió a los consistorios una nota con el objetivo de recoger datos y posibles incidencias provocadas por el seismo. En el caso de Colmenarejo, no las hubo. En el resto no constan más que leves fisuras en algún edificio en Las Rozas.
Y llegó el segundo temblor
Julia María Santos era concejala de Educación y Cultura de Colmenarejo, que entonces apenas superaba los 3.000 habitantes. Ella relató a Servimedia como el temblor le pilló cenando. El suelo tembló el día 27 a las 23,24 y la edil acababa de llegar del Ayuntamiento.
“Los vecinos están asombrados, dentro del susto, como diciendo ¡qué cosas pasan en Colmenarejo ahora!, porque es que ha sido el viernes 17 y ayer otra vez”, señaló la concejala
Muchos ni se enteraron y a otros vecinos les pilló durmiendo. Los más inquietos salieron a la calle pero afortunadamente no se produjo ningún desperfecto ni daño personal. “Fue un susto en principio, pero fue bastante más flojo que el anterior”.
Ese segundo seismo fue, según los registros, de menor intensidad y aunque apenas duró unos tres segundos, nos pilló más cerca. (Lo hemos señalado en amarillo en la tabla de registros del IGN, que situó el epicentro en Colmenarejo.)
El País atribuyó como posible causa de estos dos temblores -citando una fuente del Instituto Geográfico Nacional- al cierre de una falla en la zona. Esos días, Ayuntamientos como el de Torrelodones lanzaron avisos a la población para se se preparara para posibles réplicas tras la primera sacudida. Y sí, se produjo un segundo temblor pero apenas se notó. El IGN, declaró estos movimientos como de muy baja intensidad y restó importancia a este susto, al estar Madrid encuadrada en una zona de bajo riesgo de actividad sísmica.
TAL Y COMO FUIMOS






