¿Resbala la nueva pintura de la Piscina Municipal?
El Ayuntamiento responde a las quejas vecinales. Asegura que se ha usado una pintura antideslizante y que hay quejas también por su excesivo agarre
La nueva pintura utilizada en el borde de la piscina municipal de Colmenarejo ha generado quejas vecinales en los últimos días. El asunto, que ya circulaba por chats de vecinos tras algunas caídas y molestias comunicadas por usuarios, llegó también al último pleno municipal.
El portavoz de Más Madrid, Flavio Bruno, explicó durante la sesión que había acudido personalmente a comprobar el estado del pavimento y aseguró que la pintura “patina, pero bien”. Según señaló, había recibido quejas de usuarios preocupados por el riesgo de resbalones en una zona especialmente sensible por estar junto a la piscina y permanecer húmeda con frecuencia.
Desde el equipo de Gobierno se respondió que las quejas recibidas no iban todas en la misma dirección. Según el alcalde, algunas personas han trasladado que la superficie resbala mucho, mientras que otras han señalado justo lo contrario: que “agarra demasiado” y que incluso se estarían produciendo heridas en los pies.
¿Pintura antideslizante o no?
El debate se centró entonces en una cuestión técnica. Flavio Bruno preguntó expresamente si se había utilizado una pintura especial antideslizante.
“Déjenme ponerlo en términos técnicos. ¿Se utilizó una pintura especial antideslizante, sí o no? Esa es la pregunta. ¿Qué pintura usaron?”, planteó el portavoz de Más Madrid.
La respuesta del acalde Fernando Juanas fue que sí se había aplicado un sistema antideslizante. Según explicó, se trata de una pintura sobre la que se esparce arena de sílice para darle ese carácter antideslizante, un sistema que, según defendió, se utiliza habitualmente en rampas de zonas húmedas y en instalaciones deportivas.
Bruno respondió poniendo en duda que la superficie tuviera realmente arena de sílice y anunció que pediría información sobre la pintura utilizada. Desde el Gobierno se insistió en que sí se había empleado ese material y que se había comprobado personalmente durante los trabajos.
Tensión en el pleno
El intercambio derivó en un momento de tensión cuando una persona del público intentó intervenir. El alcalde, Fernando Juanas, interrumpió la sesión para pedir silencio y recordó que el público no puede intervenir durante el pleno.
“No puede hablar, por favor. Estamos en un pleno, no puede hablar el público. Ya se lo he dicho varias veces”, advirtió el alcalde.



