Los cipreses del Centro Cultural se secan después de ser plantados
La elección de estos árboles ya suscitó un debate vecinal. Los ejemplares presentan un deterioro importante apenas unas semanas después
El pasado 21 de mayo, la plantación de varios cipreses frente al Centro Cultural ‘Manuel Entero’ de Colmenarejo abrió un debate en redes sociales entre vecinos y grupos locales. La discusión era no solo sobre la estética —hasta entonces había madroños en esa zona—, sino también sobre si se trataba de la elección correcta.
Mientras algunos defendían que los cipreses son árboles perfectamente válidos para entornos urbanos, resistentes y con un consumo de agua relativamente bajo una vez establecidos, otros cuestionaban que, en un espacio público tan expuesto al sol, se hubiese optado por especies de porte vertical y estrecho en lugar de árboles de copa y caducos capaces de generar sombra.
Tal y como hemos podido comprobar desde Noticias Colme 97, los cipreses presentan ya muy mal aspecto y los árboles aparentan estar secos.
Las imágenes actuales contrastan con la que publicaron en su día. Desconocemos si es por falta de riego, compactación de tierra, problemas de enraizamiento... Lo cierto es que los madroños que ocupaban anteriormente esa zona también se acabaron secando.
Algunos vecinos plantearon hace semanas otras alternativas, como la plantación de árboles caducifolios capaces de proporcionar sombra durante el verano y dejar pasar el sol en invierno. Quienes criticaban la elección lo hicieron, sobre todo, desde un punto de vista funcional: en plena sucesión de olas de calor y con espacios públicos muy expuestos al sol, reclamaban especies capaces de crear sombra real y contribuir a reducir la temperatura del entorno.
Hubo vecinos que recordaron que los cipreses no son árboles exclusivos de cementerios y que su uso en entornos urbanos responde también a razones prácticas: ocupan poco espacio en anchura, tienen porte vertical y, una vez establecidos, soportan condiciones secas, otros aprovecharon la discusión para señalar problemas más amplios del municipio: calles sucias, contenedores deteriorados, averías de agua, parques sin mantenimiento y falta de actuaciones de mejora. El asunto se abordó en el pleno municipal del pasado mes de mayo a preguntas de Jesús Castro, concejal del Partido Local de Colmenarejo. El alcalde, Fernando Juanas, defendió su colocación e informó que los ejemplares habían sido donación de un vecino.
Más allá del ciprés
La cuestión no es si un ciprés es un buen o un mal árbol. El verdadero debate es si era la especie adecuada para ese lugar y, sobre todo, si la plantación y el mantenimiento posterior se realizaron correctamente.
No se trata de plantar por plantar. Se trata de decidir qué función debe cumplir cada árbol.






