El Colme Futsal ha comenzado la temporada con victoria. El equipo de Colmenarejo se impuso por 5-2 en su estreno como local en el Polideportivo Municipal, en un encuentro que tuvo dos caras muy diferentes y que quedó condicionado por la lesión de Jacobo.
El inicio fue prácticamente perfecto para los locales. El Colme Futsal salió con intensidad, encontró pronto el camino del gol y llegó a colocarse con un 3-0 que parecía encarrilar el partido.
Pero el encuentro cambió de golpe. En una parada, Jacobo realizó un mal gesto y se le salió el hombro. La lesión dejó al equipo en shock y, en menos de dos minutos, el rival aprovechó ese momento de desconcierto para marcar dos goles y acercarse hasta el 3-2.
Antes del descanso, sin embargo, el Colme Futsal consiguió reaccionar y encontró el 4-2, un tanto importante para recuperar la calma y marcharse a vestuarios con una ventaja más cómoda.
La segunda mitad fue mucho más igualada. El partido se estabilizó, con menos diferencias entre ambos equipos, hasta que el conjunto colmenarejano logró sentenciar en los minutos finales con el quinto gol, cerrando el marcador en 5-2.
La preocupación se centró después en el estado de Jacobo. Finalmente, el jugador sufrió una luxación de hombro y deberá guardar aproximadamente tres semanas de reposo. El susto fue importante, aunque la lesión parece menos grave de lo que se temió en un primer momento.
El Colme Futsal arranca así la temporada con tres puntos en casa, aunque con una victoria de sabor agridulce por el percance sufrido por su jugador.




